martes, 18 de septiembre de 2012

TIERRA DE COLONOS, el secreto que ya escribiré

Para cerrar el año y abrir uno nuevo, bien, bien dulce y lleno de todas las cosas buenas, les muestro qué me inspiró a hacer TIERRA DE COLONOS.
A todos mis amigos de la colectividad judía, a sus familias, a la memoria de sus viejos queridos,
que dejaron atrás sus aldeas, sus amigos, sus paisajes y llegaron a este país, que fue como la tierra prometida -una tierra dura y llena de palmeras-, con la esperanza de volver a empezar en un lugar en donde no los persiguieran, en donde no tuvieran que esconderse para practicar sus costumbres o vivir su religiosidad como quisieran.
Shaná tová 5773. Que tengan una buena letra en el libro de la vida! ♥
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sábado, 15 de septiembre de 2012

EL TÉ DE LAS SEIS.

Adolfo Bioy Casares (15/9/1914-8/3/1999)
  No sé si está bien que, para recordar a Bioy, quien hoy cumpliría 98 años, adjunte una de las cartas de amor, de la abundante correspondencia amorosa que mantuvo con Elena Garro a lo largo de dos décadas (1949-1969). No lo hago por morbo, ni por chismosa -debo admitir que leer correspondencia ajena es algo que siento vuelve a la gente indigna, aunque esa correspondencia haya pasado a ser de dominio público-, sino porque la carta en cuestión, además de conmoverme hasta las lágrimas, me abrió la puerta a una nueva comprensión de Bioy (que ya estaba casado con Silvina Ocampo) y a la esencia femenina de Elena. Mucho sabemos de él. 
Elena Garro (11/12/1920-22/8/1998)
 De ella sólo diré que fue una escritora mexicana, que se casó con Octavio Paz, que sufrió la sombra de su genialidad -aunque no se privó de decirle sin cuidar las palabras todo lo que pensaba de él y de su obra-, tuvo una hija con él y se divorció de él en 1959; en 1968, un año antes de terminar su relación con Bioy y a raíz de la masacre de Tlatelolco, la prensa manipuló sus declaraciones en las que ella supuestamente declaraba contra varios intelectuales mexicanos a los que responsabilizó de instigar a los estudiantes, para luego abandonarlos a su suerte; dichas acusaciones le ocasionaron el rechazo de la comunidad intelectual mexicana, lo que la llevó al exilio durante veinte años; su obra toca temas como la marginación de la mujer, la libertad femenina y la libertad política y su figura literaria ha llegado a ser un símbolo libertario.

  No los distraigo más en esto y vamos con la carta:
"Mi querida, aquí estoy recorriendo desorientado las tristes galerías del barco y no volví a Víctor Hugo[1]. Sin embargo, te quiero más que a nadie... Desconsolado canto, fuera de tono, Juan Charrasqueado (pensando que no merezco esa letra, que no soy buen gallo, ni siquiera parrandero y jugador) y visito de vez en vez tu fotografía y tu firma en el pasaporte[2]. Extraño las tardes de Víctor Hugo, el té de las seis y con adoración a Helena[3]. Has poblado tanto mi vida en estos tiempos que si cierro los ojos y no pienso en nada aparecen tu imagen y tu voz. Ayer, cuando me dormía, así te vi y te oí de pronto: desperté sobresaltado y quedé muy acongojado, pensando en ti con mucha ternura y también en mí y en cómo vamos perdiendo todo.
Te digo esto y en seguida me asusto: en los últimos días estuviste no solamente muy tierna conmigo sino también benévola e indulgente, pero no debo irritarte con melancolía; de todos modos cuando abra el sobre de tu carta (espero, por favor que me escribas) temblaré un poco. Ojalá que no me escribas diciéndome que todo se acabó y que es inútil seguir la correspondencia... Tú sabes que hay muchas cosas que no hicimos y que nos gustaría hacer juntos. Además, recuerda lo bien que nos entendemos cuando estamos juntos... recuerda cómo nos hemos divertido, cómo nos queremos. Y si a veces me pongo un poco sentimental, no te enojes demasiado...
Me gustaría ser más inteligente o más certero, escribirte cartas maravillosas. Debo resignarme a conjugar el verbo amar, a repetir por milésima vez que nunca quise a nadie como te quiero a ti, que te admiro, que te respeto, que me gustas, que me diviertes, que me emocionas, que te adoro. Que el mundo sin ti, que ahora me toca, me deprime y que sería muy desdichado de no encontrarnos en el futuro. Te beso, mi amor, te pido perdón por mis necedades".

[1]Victor Hugo 199, domicilio en París de la familia Paz-Garro.
[2]Bioy llevaba en su equipaje dos recuerdos: un zapato y el pasaporte de Elena. (Después, Garro le pediría que le devolviera el pasaporte).
[3]Helena Paz, hija de la escritora con Octavio.

SilvinaOcampo (28/7/1903-14/12/1993)
Octavio Paz (31/3/1914-19/4/1998)





Espero que esto los anime a ahondar en las vidas de los cuatro escritores en cuestión, releerlos o leerlos por primera vez teniendo en cuenta las fechas de sus obras y vinculándolas con sus estados de ánimo y sus contingencias. Después de todo, la obra de un artista y el modo en que cambia en algo al mundo, es la expresión de lo que pasa en su alma. 

Tomemos el té de las seis con ellos. Salud!

EL OLOR DE LOS POEMAS.

Den norske Te Hus i gruvearbeiderne byen Ivigtut, Grønland.

Emily y Olav vivieron en dos países diferentes, en dos épocas diferentes, en dos culturas diferentes. El punto de unión, el nexo entre ambos, es la poesía. Pensaba que si sus almas tuvieran que encontrarse a compartir sus poemas, tal vez lo harían en esta casa de té, en Groenlandia, a mitad de camino.
 
TENGO TRES POEMAS (Olav Hauge)

Tengo tres poemas,
dijo él.
¿Quién cuenta poemas?

Emily* tiró los suyos
en un baúl, yo
dudo que los contara,
simplemente abrió un paquete de té
y escribió uno nuevo.
Estuvo bien. Un buen poema
debe oler a té.
O a tierra desnuda y madera recién cortada.

Eg har tri dikt,
sa han.
Seg telja dikti.
Emily kasta dei
i ei kiste, eg
kan ikkje tru ho talde dei,
ho sprette berre ein tepakke
og skreiv eit nytt.
Det var rett. Eit godt dikt
skal lukta av te.
Eller rå mold og nykløyv ved.

*hace alusión a Emily Dickinson.

martes, 11 de septiembre de 2012

ALMA DE NORUEGA

 Cuando yo era una niña pequeña, mi abuela me decía que si me iba a dormir sin cenar, el alma se levantaba a medianoche a buscar comida entre las ollas y que, entonces, por lo menos había que tomar un tei (un té) -el té, obviamente, no venía solo, sino con todo un cortejo de bocados para lograr su cometido, que era que yo comiera-. 

 Tantas veces me pregunto qué me hace volver con la mente, con los pensamientos, con el deseo, a Noruega, esa tierra tan lejana, el país de las sombras largas, de los hielos eternos, de los maravillosos bosques, de las piedras, del frío, de los mares que lamen los fiordos, del agua más pura y las naves más perfectas, de todas las flores, del sol de medianoche... del amor infinito y para siempre. Hay una voz interior que me susurra en sueños "lo que te hace volver es tu alma de noruega". Sea lo que sea que eso signifique, mi alma de noruega vuelve a todo eso y al perfume de las peonías de la calle Nyveien.

  Hoy asoma al mundo un nuevo blend. ALMA DE NORUEGA abre la puerta para ir a jugar, sale de esta dacha urbana y se va a dormir con el espíritu contento.


















Edición limitada de un blend único, fresco, amable, hermoso. 
Los primeros brotes de primavera de Camellia Sinensis, punteados a mano, convertidos en este Té Blanco Yin Zhen Silver Needle súper fino, de aroma conmovedor. 
Ocho variedades de peonías orgánicas y arándanos seleccionados le dan pinceladas de color, notas de sabor y un equilibrio exquisito a mi Alma de noruega. 

A PUNTO DE CAER

Hace exactamente un año, teníamos listos un grupete de frascos de vidrio con mezclas de hebras de té, flores, frutos, hierbas, especias y, fundamentalmente, mucho amor. Habíamos pasado por la noche oscura del alma, la muerte había tocado a la puerta de nuestra casa y le habíamos dicho que no era hora de llevarse a nadie, habíamos concentrado nuestra energía creadora y nuestra pulsión de vida para generar cosas buenas, habíamos sido valientes y decididos y estábamos brotando a un septiembre que nos prometía sol y brisas y lluvias de cambio. No éramos marca registrada ni teníamos latas ni etiquetas. Buscamos mucho hasta encontrar lo que necesitábamos, nos ayudaron mucho; nuestros amigos y familia apostaron a este proyecto y pusieron sus sentidos, buen humor, ganas y morlacos en juego; no todo fueron rosas y sonrisas pero el saldo siempre fue positivo. Hoy, con los pequeños grandes pasos que se pueden dar en un año, empezamos el mes con nuevos retoños, listos para salir de la dacha, y les damos las gracias a TOD@S, por acompañarnos, por las palabras de afecto, por la presencia, por la confianza en lo que hacemos, por elegirnos. 

Les dejo una canción inspiradora, de nuestro Charly García. Aquí va la letra:

A PUNTO DE CAER


Viajaste de verdad;

pasaste sustos;
saltaste la pared,
cambiando.
Yo estaba en un lugar
a punto de caer
y, aunque te parezca extraño,
música es lo que das.
Si estás así,
¡piensa!,
el problema no está aquí.
Cambiar es bien,
aún sin amor,
aún sin creer.
Entiende
dónde estoy.
Quizás tendrás que ver
a dónde vas.
Piénsalo otra vez,
entiende
y ten valor.
¡Salta!
¡Se feliz!
¡Intenta!
¿Para qué fingir?
no vale la pena.
Música es lo que me das...

sábado, 8 de septiembre de 2012

MAMI, TOMAMOS UN TÉ CON BARANKI?

Si sos ruso o descendiente de rusos, sabés de qué hablamos. Si no, te cuento:
los baranki son rosquitas de la familia de distintos productos de masa hervida, entre los que están los "bubliki" -parecidos a los bagels- que tienen su origen en la Zona de Asentamiento (región fronteriza occidental del Imperio Ruso en que el asentamiento de judíos estaba permitido e incluía a Lituania, Bielorrusia, Polonia, Moldavia y Ucrania... y que, por suerte, no es tema de esta foto porque terminamos todos llorando) y los "sushki"-rosquitas pequeñas y más secas-.

Los baranki son un plato original ruso y deben su nombre a la palabra "obvaranok" que significa escaldado, porque la masa se hierve antes de hornearla. Se preparan con harina de trigo, manteca, leche, azúcar y clara de huevo. Pueden ser simples o cubiertos de semillas de amapola, levemente dulces o muy dulces. No son tiernos sino más bien duritos y sequitos y es la costumbre rusa, mojarlos en el té antes de comerlos. Se atan de a docenas y se suelen ver colgados del cuello de los samovares.
Los que sostiene Maia, mi nena, en la foto, fueron preparados con muchísimo cariño por Natasha, nuestra hada madrina de la Русский интернет магазин Rica Comida Rusa.

BLUE TEA BLUES

Юлиана Толина "Полуденное чаепитие"
Tarde soleada, corazón nublado, té azul...
"Y nada tenía de malo, y nada tenía de raro, que se me hubiera roto el corazón de tanto usarlo." (E. Galeano - El libro de los abrazos)

LA CANCIÓN DEL TÉ DE WUYI ( 武夷茶 歌): 27 pasos para disfrutar del té

La región Wuyi de China es el lugar de donde provienen el té Oolong y el té de acantilados (llamado así porque los árboles crecen en las grietas de los acantilados del Monte Wuyi).

La letra de la canción fue escrita por un monje conocedor de té llamado Sik Chiu Chuen 释 超 全 en la dinastía Qing. De acuerdo con el Maestro Sik, debemos servir el té de Wuyi (o ser servidos) en estos 27 pasos, para disfrutarlo a la perfección.  Independientemente de la adquisición de habilidades y destrezas, espero que puedan descubrir, aquí, los cuatro principios de la Cultura China del Té : "asequible, hermoso, armonioso y respetuoso (廉, 美, 和, 敬). "

(1) Dar la bienvenida a los invitados y hacerles tomar asiento (恭请 上座):
Se recibe calurosamente a los invitados y se los acompaña hasta sus asientos. El anfitrión normalmente se sienta mirando hacia el sur de la habitación (por ej., de cara a la entrada), mientras que el asiento que mira hacia el oeste se reserva para el invitado más respetado, el que mira hacia el este se reserva para alguien no tan importante y aquéllos que miran hacia el norte se destinan a los más humildes (de espaldas a la entrada: los más inseguros) . Para los chinos, en verdad, el comer y el beber están llenos de política y sutileza.

(2) Encender el incienso para purificar el alma (焚香 静 气):
El objetivo es crear un clima armonioso en la habitación. Algunos maestros de té practican meditación en este paso, mientras que otros toman esta oportunidad para rendir homenaje al sabio de té, Lu Yu.

(3) Seda y bambú cantan en armonía (丝竹 和 鸣):
Seda y bambú, cuando se usan juntos, constituyen un término poético para denominar a las cuerdas chinas como las de gujin (cítara de siete cuerdas) y guzheng (arpa de regazo china). Los músicos interpretan melodías chinas clásicas para permitir que los huéspedes se balanceen hasta el estado de ánimo espiritual deseado.

(4) Mostrar el "Yip Ka" a los invitados (叶 嘉 酬宾):
Mostrar las hojas de té a los huéspedes. El té de acantilado fue llamado "Yip Ka", metafóricamente, en un poema escrito por el poeta Su Dongpo en la dinastía Sung.

(5) Hervir el agua de manantial a fuego vivo (活 煮 山泉):
Hervir el agua de manantial con fuego fuerte. En chino, un fuego "vivo" es equivalente a un fuego fuerte. Para conocimiento de los bebedores de té chino, el agua de manantial eclipsa a todas las demás, gestando un buen té.

(6) El baño de Man Son (孟 臣 沐 霖):
Esto significa limpiar la tetera con agua caliente. Man Son fue el fabricante más famoso de teteras de la dinastía Ming. Luego, todas las teteras de buena calidad son denominadas Man Son.

(7) El dragón negro marcha al palacio (乌龙 入宫):
Esta es la parte donde se coloca la porción exacta de té en la tetera (el palacio). “Dragón Negro” tiene un doble sentido aquí porque a) es homófono de Oolong en chino y b) la utilización del término dragón impone una especie de sentimiento majestuoso hacia el té.

(8) La caída templada desde la tetera colgante (悬 壶 高挂):
En este paso, quien prepara el té vierte agua hirviendo en la tetera desde otra  tetera en una posición de arco elevado para: a) mostrar su habilidad y b) porque abrir el té con agua hirviendo acelera el ascenso de su fragancia.

(9) La brisa de primavera roza la mejilla (春风 拂面):
Este es el paso en el que se remueve la espuma del té (suavemente) de la tetera con su tapa. El movimiento  se realiza con un cuidado especial que recuerda la brisa primaveral acariciando una mejilla con suavidad.

(10) Se vuelve a lavar la cara de un ángel (重 洗 仙 颜):
Aquí se rocía la tetera con agua caliente para elevar su temperatura, así como para lavar el té que se derramó.

(11) El baño de Yu Shen (若 琛 出浴):
Limpieza de las tazas de té. Yu Shen fue el artesano más famoso en el negocio de tazas de té de la dinastía Qing. Luego, todas las tazas de té de buena calidad son denominadas Yu Shen.

(12) Alondra sobre las montañas y las aguas (游山玩水):
La tetera se hace girar alrededor de la bandeja para quitar raspando el  agua de la base. Es muy descortés que se derrame agua, desde la base de las teteras hacia las tazas, al servir.

(13) Kuan Yu (el Dios de la Guerra) patrulla la fortaleza (关 公 巡城):
Este movimiento significa verter el té desde la tetera hacia las tazas. Conlleva el parecido con un general astuto que revisa todos los rincones de la fortaleza, meticulosamente. En lugar de verter el té desde una posición de arco elevado, como en el paso 8, la tetera besa los labios de las copas y el té se vierte lentamente, casi goteando, para garantizar que sólo el té, no las hojas, sea vertido en las tazas.

(14) Han Shin pasa lista (韩信 点 兵):
En este paso, se vierte té, nuevamente, en cada taza para igualar la porción. Han Shin pasa lista, es un término chino que se hizo famoso por la forma astuta en que este general desplegaba a su batallón. La segunda parte de este término, que no se usa aquí, es igualmente famosa – “cuanto más, mejor” - que de alguna manera refleja verdaderamente lo que está en la mente de cada aficionado al té durante la ceremonia del té.

(15) Tres dragones protegen el "ting" (三 龙 护 鼎):
Significa sostener el cuenco con los dedos pulgar, índice y medio. De esta manera puede tomarse con firmeza,  sin perder la finura y elegancia. "Ting" es un contenedor de metal utilizado en las ceremonias del día de Confucio.  El uso de la palabra "ting" aquí implica,  más o menos que los invitados deben realizar este paso cortésmente para expresar gratitud al anfitrión.

(16) Apreciar los tres colores (鉴赏 三 色):
Un gurú del té diría que un buen té siempre muestra tres colores diferentes en las capas superior, media e inferior. Si esto es así o no, descubrilo por vos mismo.

(17) Inhalar el aroma cautivador (喜 闻 幽香):
Oler el aroma del té. Pero sin realizar el movimiento circular que se hace con la copa de vino aquí, por favor. Diferente camino, diferente equino.

(18) Probar el maravilloso té por primera vez (初 品 奇 茗):
Ya lo viste y oliste. Ahora degustalo!

(19) Volver a llenar el crepúsculo (再 斟 流霞):
Servir el té nuevamente. Dicen que el color es más claro que en la primera ronda con una semejanza viva a la del rojo crepúsculo.

(20) Sorber y degustar el dulce rocío (品 啜 甘露):
Probar la segunda ronda de té. Algunos dicen que la segunda vuelta es mejor que la primera. El dulce rocío es una metáfora para el té.

(21) Verter las gotas de piedra para una tercera ronda (三 斟 石 乳):
Servir el té por tercera vez. Las gotas de piedra han sido sinónimo de "té de acantilado" desde la dinastía Yu  -relacionando a este té con algo tan raro como las estalactitas y estalagmitas-. El maestro vierte el té en una secuencia de tres veces hacia arriba y tres veces hacia abajo, movimiento que también se denominó en forma sarcástica "las tres reverencias del Fénix” (凤凰 三 叩头)".

(22) Deleitarse con el sabor del acantilado (领略 岩 韵):
Disfrutar el dejo/retrogusto/aftertaste del té.

(23) Servicio de dim sum (敬献 茶点):
En este momento se sirven los exquisitos dim sum (bocados ligeros y dulces para contrarrestar los taninos).

(24) Disfrutar del mar de té (自 斟 慢 饮):
Los invitados son animados a servirse y degustar el té a voluntad.

(25) Disfrutar de las canciones de té (欣赏 歌舞):
Se ejecutan canciones populares de la región Wuyi, especialmente las de los cultivadores de té,  para entretener a los invitados.

(26) Diestros dragones juguetean en el agua (游龙 戏水):
Unos pocos invitados comienzan a despedirse, el anfitrión o el sirviente empiezan a revolotear a través de cuencos y teteras. Una forma amable de sugerir a los invitados que la fiesta está a punto de terminar.

(27) Apurar las copas por los viejos tiempos(尽 杯 谢 茶):
El final: captando la indirecta, los invitados se levantan y brindan terminando su té. Expresan su agradecimiento al anfitrión y se despiden.

martes, 28 de agosto de 2012

TORTA DE TÉ MÖOI RICA

gentileza J. Lekerman
 Compartimos y agradecemos con el corazón, esta receta de TORTA DE TÉ, que la chef argentina JESSICA LEKERMAN, especialista en Healthy Food (Comida Saludable) y fundadora de Möoi restaurant, creó con nuestro blend HISTORIAS DE HUMO.

Ingredientes:
-3 huevos
-1 y 1/2 taza de azúcar blanca
-1/2 taza de azúcar integral
-1/2 taza de jugo de naranjas
-1 taza de miel
-1 taza de té bien cargado, praparada con Historias de humo de DaCha ~Russkiĭ Sekret~ (Blends)
-1 taza de aceite
-vainilla
-4 cucharadas de chocolate amargo rallado
-3 y 1/2 tazas de harina leudante
-4 cucharadas de canela

Preparación:
-en un bowl, colocar harina y canela
-en el centro verter el aceite, los huevos, la miel, azúcares, chocolate, vainilla, el té y el jugo
-batir con batidora suave hasta integrar
-llevar a un horno precalentado 40 min

gentileza J. Lekerman

jueves, 23 de agosto de 2012

DEJAME QUE TE CUEN TE

Noche de té y cuentos en nuestra dacha. Anímense! Lean en voz alta para sus familias mientras se extingue la última tetera del día. Les dejo un cuento mágico, lleno de secretos, de Marguerite Yourcenar. Buenas noches a todos y todas ;-)

CÓMO SE SALVÓ WANG-FÔ

El anciano pintor Wang-Fô y su dis­cípulo Ling erraban por los caminos del reino de Han.

Avanzaban lentamente pues Wang-Fô se detenía durante la noche a contemplar los astros y durante el día a mirar las libélulas. No iban muy cargados, ya que Wang-Fô amaba la imagen de las cosas y no las cosas en sí mismas, y ningún objeto del mundo le parecía digno de ser adquirido a no ser pinceles, tarros de laca y rollos de seda o de papel de arroz. Eran pobres, pues Wang-Fô trocaba sus pinturas por una ración de mijo y despreciaba las monedas de plata. Su dis­cípulo Ling, doblándose bajo el peso de un saco lleno de bocetos, encorvaba respetuosa­mente la espalda, como si llevara encima la bóveda celeste, ya que aquel saco, a los ojos de Ling, estaba lleno de montañas cubiertas de nieve, de ríos en primavera y del rostro de la luna de verano.

Ling no había nacido para correr los caminos al lado de un anciano que se apo­deraba de la aurora y apresaba el crepúscu­lo. Su padre era cambista de oro; su madre era la hija única de un comerciante de jade, que le había legado sus bienes maldiciéndola por no ser un hijo. Ling había crecido en una casa donde la riqueza abolía las in­seguridades. Aquella existencia, cuidadosa­mente resguardada, lo había vuelto tímido: tenía miedo de los insectos, de la tormenta y del rostro de los muertos. Cuando cum­plió quince años, su padre le escogió una es­posa, y la eligió muy bella, pues la idea de la felicidad que proporcionaba a su hijo lo con­solaba de haber llegado a la edad en que la noche sólo sirve para dormir. La esposa de Ling era frágil como un junco, infantil como la leche, dulce como la saliva, salada como las lágrimas. Después de la boda, los padres de Ling llevaron su discreción hasta el punto de morirse, y su hijo se quedó solo en su casa pintada de cinabrio, en compañía de su joven esposa, que sonreía sin cesar, y de un ciruelo que daba flores rosas cada primavera. Ling amó a aquella mujer de corazón límpido igual que se ama a un espejo que no se empaña nunca, o a un talismán que siempre nos pro­tege. Acudía a las casas de té para seguir la moda, y favorecía moderadamente a bailari­nas y acróbatas.

Una noche, en una taberna, tuvo por compañero de mesa a Wang-Fô. El anciano había bebido, para ponerse en un estado que le permitiera pintar con realismo a un borra­cho; su cabeza se inclinaba hacia un lado, como si se esforzara por medir la distancia que separaba su mano de la taza. El alcohol de arroz desataba la lengua de aquel arte­sano taciturno, y aquella noche, Wang habla­ba como si el silencio fuera una pared y las palabras unos colores destinados a embadur­narla. Gracias a él, Ling conoció la belleza que reflejaban las caras de los bebedores, difuminadas por el humo de las bebidas ca­lientes, el esplendor tostado de las carnes la­midas de una forma desigual por los lengüetazos del fuego, y el exquisito color de rosa de las manchas de vino esparcidas por el manteles como pétalos marchitos. Una ráfaga de viento abrió la ventana; el aguacero pe­netró en la habitación. Wang-Fô se agachó para que Ling admirase la lívida veta del rayo y Ling, maravillado, dejó de tener miedo a las tormentas.

domingo, 19 de agosto de 2012

TÉ EN HEBRAS: TERMINOLOGÍA PARA ANÁLISIS SENSORIAL DE TÉS ROJOS (2da parte)

viene del 1 de julio de 2012

Términos que describen a los Licores (hablamos de la infusión preparada, no de una bebida alcohólica)
 
Cocinado (bakey): licor sobre-cocido, resultante de una infusión con agua más caliente que lo adecuado o de un té que ha perdido demasiada humedad en su elaboración.
Cuerpo (body): decimos que un licor tiene cuerpo cuando tiene tanto redondez como fuerza y llena la boca de sabores que van creciendo rotundamente.
Brillo (bright): lo vemos en el análisis visual. Denota un fresco, vivaz con buena conservación.
Energía (brisk): es una caracterísca mayúscula de vivacidad, producto de técnicas de buena manufactura.
Quemado (burnt): licor obtenido de un té que ha sido quemado durante el secado o preparado con agua extremadamente caliente.
Carácter (character): licor de gusto atractivo, relativo al origen de la hebra, descripto en tés cultivados a gran altura.
Tosco (coarse): licor áspero, indeseable.
Colorido (coloury): indica la profundidad adecuada de color y fuerza.
Nata (cream): se le dice a un precipitado en la superficie del licor, producido después del enfriamiento.
Seco (dry): indica unligero exceso de cocción.
Opaco, mate (dull): No es puro, ya por falta de brillo o de energía.
Terroso (earthy): habitualmente causado por un almacenamiento húmedo, aunque también puede describir un sabor que es, a veces, "climáticamente inherente" en tés de ciertas regiones.
Vacío (empty): licor carente de redondez . Sin esencia.
Plano (flat): puede referirse a la falta de frescura (por lo general, debido a la edad) o a la ausencia de complejidad, es decir, a un licor que no evoluciona en boca.
Sabor (flavor): es la extensión más deseable de "carácter", relacionada con el crecimiento lento a altas elevaciones, lo cual le da complejidad a las características organolépticas del té. Relativamente raro.
Frutal (fruity): aroma o sabor que puede deberse a una importante oxidación y/o infección bacteriana antes de la cocción de la hebra. Gusto a fruta madura.
Lleno (full): Una buena combinación de fuerza y color.
Pasado (gone off): plano o viejo. A menudo denota un alto contenido de humedad.
Verde (green): té de carácter "crudo", inmaduro. A menudo debido a una oxidación no completa (a veces escaso marchitado).
Áspero (harsh): sabor muy tosco, debido al submarchitado de la hoja.
Pesado (heavy): licor espeso, fuerte y colorido de energía limitada.
Altamente cocido (high-fried): pero no cocinado o quemado.
Carente (lacking): describe un licor neutral, sin cuerpo o características marcadas.
Ligero (light): falto de fuerza y profundidad de color.
Maltoso (malty): Un té lleno, brillante, con sabor a malta.
Maduro (mature): no amargo o plano.
Metálico (metallic): sabor metálico agudo.
Fangoso (muddy): licor opaco.
Rancio (musty): sospechado de enmohecimiento.
Chato (plain): licor "limpio" pero que carece de características deseables.
Picante (pungent): astringente con una buena combinación de energía, brillo y fuerza.
Calidad (quality): se refiere a la calidad de "la taza" y denota una combinación de las cualidades más deseables de licor.
Crudo (raw): de sabor amargo y desagradable.
Soft (suave): lo contrario de enérgico. Carente de "vivacidad" como consecuencia de una ineficiente oxidación o secado.
Fuerza (strenght): esencia en taza.
Olor (taint): característica o sabor que son ajenos al té, como el aceite, el ajo, etc. Se debe, a menudo, a que se almacena junto a otras materias primas con fuertes características propias.
Grueso (thick): licor de textura suntuosa como la crema.
Delgado (thin): licor de textura ligera (característica indeseable para la mayoría de los tés rojos).
Terminación, retrogusto (aftertaste): duración del sabor o de ciertas notas características en boca, de manera remanente , que puede ser larga o corta. 

 Fuente: "The book of tea" de Anthony Burgess